
Formulan cargos por vía que generó deforestación en la Amazonía
Cinco talas de bosque, en una extensión de seis hectáreas cada una, se realizaron en la intervención de la vía Miraflores – Calamar.
Cinco talas de bosque, en una extensión de seis hectáreas cada una, se realizaron en la intervención de la vía Miraflores – Calamar.
La deforestación está provocando una reducción de las precipitaciones en amplias zonas de los trópicos, según un estudio con datos satelitales que advierte de que esto puede repercutir en los habitantes de las zonas cercanas, a través de una mayor escasez de agua y disminución del rendimiento de los cultivos.
Colombia cuenta con cerca de 60 millones de hectáreas de bosque, el 66% ubicado en la Amazonía. El 23% se concentra en los departamentos de Caquetá, Guaviare y Sur del Meta, con 13,6 millones de hectáreas verdes.
El anuncio se dio a conocer durante el encuentro Presidencial XI Gabinete Binacional Colombia – Ecuador, donde la Ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Susana Muhamad, presentó el balance de los compromisos del Plan de Acción de Cartagena y el nuevo Plan de Acción de Tulcán.
La implementación del Acuerdo de Escazú, el control de la deforestación, la transición energética y el Acuerdo Global Sobre Biodiversidad son algunos de de los desafíos en materia ambiental que el país tiene por delante en los próximos meses y que deben tener un lugar privilegiado en la agenda nacional.
La procuraduría advirtió los impactos socio ambientales y la irreversible afectación en salud de los habitantes por el uso de este metal.
El comercio de madera ilegal es un tema crucial para el planeta. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) el negocio de la madera ilegal representa entre 50 y 160 billones de dólares al año, siendo China uno de los principales receptores de esta materia prima. En Colombia, la situación no se queda atrás. Según cifras del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el 47% de la madera comercializada proviene de fuentes ilegales.
El calentamiento global puede alargar un mínimo de 30 días la temporada de grandes incendios en los bosques de todos los continentes en las próximas décadas, según un estudio en el que ha participado el profesor de la Universidad de Lérida (UdL) e investigador de la unidad mixta de investigación CTGC-Agrotecnio, Víctor Resco de Dios.
Para 2030 la Unión Europea tiene como meta la reducción del uso de pesticidas y plaguicidas químicos en los alimentos en un 50%. La medida se suma a la prohibición de importaciones de productos que contribuyan a la deforestación.
Cada año se destruyen unos 10 millones de hectáreas de bosques, una superficie superior al tamaño de Portugal y equivalente al de Islandia, según la ONU, que apunta a esta «alarmante» deforestación mundial, junto con la agricultura y otros cambios en el uso de la tierra, como responsable del 25 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.