China declara alerta amarilla por sequía
China emitió su primer aviso nacional de sequía del año mientras las autoridades movilizan equipos especializados para proteger los cultivos de las temperaturas sofocantes en todo el valle del río Yangtsé.
China emitió su primer aviso nacional de sequía del año mientras las autoridades movilizan equipos especializados para proteger los cultivos de las temperaturas sofocantes en todo el valle del río Yangtsé.
La segunda ola de calor de este verano en algunos países de Europa, cuyos días álgidos se producirán entre este martes y el jueves, podría tratarse de un «episodio largo», debido a que es bastante probable que se alargue hasta «finales de esta semana o comienzos de la próxima», ha avanzado Rubén Del Campo, portavoz de la Aemet.
La declaración del estado de emergencia en varias regiones italianas es un nuevo episodio de una larga serie de problemas causados en todo el mundo por la sequía, relacionados en buena medida con la actividad humana y que auguran un futuro sombrío en la gestión de los recursos hídricos.
El Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que se celebró este viernes, advierte de una de las mayores amenazas para el desarrollo sostenible, especialmente en los países en desarrollo, aunque «la mitad de la población mundial ya sufre los efectos de la degradación del suelo», alertó la ONU.
Junto a 196 Partes, Colombia integra la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que es el único acuerdo internacional que vincula el medio ambiente y el desarrollo con la gestión sostenible de la tierra.
California, Argentina, Puerto Rico, Cuba, Portugal o el Cuerno de África constituyen sólo algunas de las zonas afectadas por la sequía, uno de los principales problemas ambientales que no entiende de fronteras y al que hay que poner el foco coincidiendo este viernes con el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.
La humanidad se halla en una «encrucijada» cuando trata de gestionar la sequía y debe acelerar la mitigación «urgentemente» con «todas las herramientas» posibles, advirtió la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (UNCCD).
Los más de 1,5 millones de agricultores y pastores afectados por la sequía en el Cuerno de África necesitan “ayuda urgente” para evitar “una crisis de hambre” en la región que ha sufrido también las plagas y la COVID-19, alertó hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
El primer ministro de Somalia, Mohamed Hussein Roble, ha declarado el “estado de emergencia humanitaria” en el territorio nacional por la persistente sequía que golpea a este país y que afecta -según la ONU- a 2,6 millones de personas.
La pobreza y las consecuencias del cambio climático están interrelacionadas, pues de los 35 países más amenazados por el mismo 27 ya experimentan una “inseguridad alimentaria extrema”, según el informe “Cambio climático: Una crisis en ciernes“, elaborado por Acción contra el Hambre (ACF) y distribuido estos días a los responsables políticos mundiales de la COP26.