La Amazonía y la Orinoquía son la casa de uno de los animales más emblemáticos de las aguas dulces colombianas: el delfín rosado. Un cetáceo que está catalogado como el más grande delfín de río del mundo, que puede llegar a medir 2,75 metros y pesar hasta 220 kilogramos.

Las leyendas indígenas lo rodean y sus características lo convierten en un animal difícil de no admirar. Por ejemplo, tienen una particularidad similar a la de los humanos, cuando se esfuerzan físicamente, el color rosado pinta intensamente su piel; esto sucede porque, en búsqueda de su alimento o en la interacción con otros cetáceos, la sangre empieza a fluir activamente en sus vasos sanguíneos cutáneos.

Su valor para los ecosistemas acuáticos es vital; habitan en ríos como el Amazonas, Apaporis, Mirití Paraná, Cahuinarí, Putumayo, Igará Paraná, Cotué y Caquetá, y su presencia influye en el buen estado de los recursos pesqueros de los ríos, ya que sus presas son animales enfermos o viejos, lo que permite que los mejores peces permanezcan en esas aguas y se reproduzcan.

Sin embargo, las malas prácticas de pesca, la contaminación en los ríos, la pérdida de cobertura vegetal, la captura y matanza intencional, y las malas costumbres turísticas hoy amenazan la subsistencia de este animal.

¿Cómo cuidarlos?

Según el experto Fernando Trujillo, biólogo marino y fundador de la Fundación Omacha, “una de las formas con las que podemos conservar estas especies es posicionándolos como un atractivo turístico de la región Amazónica y del Orinoco. Antes de la pandemia, tan solo en el trapecio amazónico se generaban alrededor de 8.3 millones de dólares en recursos provenientes de personas que querían conocer estas emblemáticas especies”.

En ese sentido, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo Correa, hizo un llamado a los colombianos a mejorar los hábitos de consumo de la mano de los negocios verdes que se dedican al turismo de naturaleza en esas zonas del país.

“Nuestro patrimonio más importante es la naturaleza, por eso trabajamos desde todos los frentes por su conservación y protección. Los negocios verdes de turismo de naturaleza nos ayudan a disfrutar de esa riqueza biodiversa de nuestro país, pero siendo amigables con el medio ambiente, por eso invito a quienes quieran avistar a los delfines rosados a que lo hagan de manera responsable”, expresó el jefe de la cartera ambiental.

Para conocer más sobre los negocios verdes de turismo de naturaleza verificados por el Minambiente, ingrese aquí:

https://www.minambiente.gov.co/images/portafolio-turismo-de-naturaleza-negocios-verdes.pdf

Síguenos

PLANETA SOSTENIBLE
Chatea con nosotros

Pin It on Pinterest