La Policía Metropolitana del Valle de Aburrá incautó 46 individuos de fauna silvestre y logró la captura en flagrancia del infractor, por ilícito aprovechamiento de los recursos naturales, tras el allanamiento de una residencia ubicada en el barrio Guayabal, sur de Medellín, donde se almacenaban y comercializaban estas especies.
Dentro de los individuos recibidos por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, se encontraban dos aves de la especie cardenal guajiro (Cardenalis phoeniceus), clasificada como vulnerable (VU) por el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible. Esto quiere decir que es una especie que está enfrentando un riesgo de extinción alto en estado de vida silvestre.
En el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre, ubicado en Barbosa, se realizó un examen clínico a los individuos recuperados. Se detectaron signos evidentes del deterioro de la salud en algunos animales, como en el caso de un ejemplar de eufonia (Sporophila lanirostris) con laceraciones en el cráneo, pérdida del globo ocular, condiciones corporales delgadas, malnutrición y deterioro en su plumaje.
Otras acciones se seguirán desarrollando con las aves en el CAV, como exámenes comportamentales, nutricionales y, en caso de ser necesario se iniciarán tratamientos clínicos. Con la evolución que presente cada individuo se podrá determinar si estas aves cumplen con los criterios técnicos para ser liberadas tras su recuperación, en una zona de distribución para su especie y en compañía de individuos de la misma, para así facilitar su reintroducción y probabilidad de supervivencia en el medio silvestre.
Los 46 individuos recibidos se distribuyen por especie, así: 10 cascabelitos (Forcus cospicilatus), 2 cardenales guajiros (Cardenalis phoeniceus), 1 tangara (Euphonia
cyanocephala), 1 arrocero buchicastaño (Sporophila angolensis), 2 arroceros piquigruesos (Sporophila funérea), 6 tangaras reales (Tangara cyanicollis), 3 canarios costeños (Sicalis flaveola), 2 tangaras cabecirrufas (Tangara girola), 1 semillero cariamarillo (Tiaris oliveaceus), 3 pinches (Zonotrichia capensis), 3 espigueros grises (Sporophila intermedia), 2 eufonias (Euphonia lanirostris), 2 semilleros pechirufus (Sporophila minuta), 2 espigueros negriblancos (Sporophila luctuosa), 2 jilgueros ventriamarillos (Spinus xanthogastrus), 1 espiguero capuchino (Sporophila nigricolis), 1 picogrueso negriazul (Cyanoloxia cyanoides) y 2 Sporophila sp.
“Es satisfactorio para nosotros como autoridad ambiental, contar con un aliado como la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, que nos acompaña en la tarea de reducir y mitigar la tenencia, comercialización, caza y tráfico de especies silvestre en nuestro territorio metropolitano”, señaló la subdirectora Ambiental del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Diana Montoya Velilla.
La funcionaria agregó que “queremos hacer una invitación muy especial a la ciudadanía a no participar en la cadena de tráfico de fauna silvestre que inicia con la compra de estas aves. Los animales en cautiverio no pueden cumplir con funciones biológicas y ecológicas, tan importantes como el control de insectos, la polinización y la dispersión de semillas para la conservación de nuestros bosques”.
Cabe anotar, que los animales silvestres tienen comúnmente cargas virales, bacterianas o parasitarias altas, que pueden generar perjuicios para la salud. Dejarlos en su hábitat natural es la mejor opción.
Línea de emergencia de fauna silvestre 3046300090​
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