Estamos acostumbrados a encontrar siempre lo que necesitamos para comer. Si no es en la tienda del barrio, es en el supermercado. Pero tenemos muy poca idea del recorrido que esos productos han hecho, de la región de dónde proceden, de su proceso productivo, incluso desconocemos las características de las especies que estamos consumiendo”.

Johanny Taborda Machado de 35 años, es un habitante de la comuna 6-Doce de Octubre, y con sus 14 años de experiencia en agricultura orgánica, se dedica como voluntario tiempo completo en el Centro de Formación Agroecológica Urbana – CFAU. Esta aula ambiental, acompañada por la Secretaría de Medio Ambiente, desarrolla actividades de apropiación ambiental con una inversión de $700.000.000 a través de la priorización del recurso de presupuesto participativo.

“Yo soy feliz enseñando. Estar acá consume todo mi tiempo, pero me siento pleno entregando mi conocimiento. Soy consciente que es la única forma que tenemos para volvernos sostenibles, pues no se trata de reemplazar un producto por otro, se trata de adquirir una cultura, un hábito que nos exige ser amigables con el medio ambiente”, nos cuenta.

Él, con su tecnología agroambiental y su técnica en manejo del sistema ambiental, lidera los recorridos pedagógicos que solicitan de los 25 barrios de esta comuna, y las instituciones aledañas. El meliponario, el lombricultivo, la huerta, el compostaje, el panel solar, el sistema de riego a través del tanque de agua lluvia, son algunos de los módulos con los que cuenta el aula y a través de los cuales Johanny hace transferencia de su conocimiento a sus visitantes.

“Lastimosamente, el tema de agricultura tiene una demanda altísima que obliga a los cultivos a tener que modificarlos con químicos para que pueda sustentar esta demanda. ¿Cómo he tratado de aportar a esta problemática ambiental? Enseñándole a las personas a que pueden tener su propia cosecha y así dejan de comprar. Cosa que no solo beneficia lo económico, sino que disminuye esa demanda, que a futuro puede resultar en un bien para el campo. Estamos replanteando para enseñarle a las personas que no necesitan un espacio amplio para tener una huerta; en una canasta, incluso en una botella, pueden hacerlo”.

La Administración Municipal trabaja para fortalecer la cultura ambiental en las comunas de Medellín. En el Doce de Octubre, se han desarrollado actividades educativas ambientales donde se beneficiaron cerca de 19.410 personas, se acompañaron 35 proyectos ciudadanos de educación ambiental, 258 niños y jóvenes se formaron en temas de biodiversidad y territorio y consumo responsable, y durante la pandemia, se entregaron 521 mercados verdes solidarios, creados con productos de la huerta.

Síguenos

PLANETA SOSTENIBLE
Chatea con nosotros

Pin It on Pinterest