Susana Muhamad, ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, dijo hoy en rueda de prensa que la emergencia por lluvias en Colombia se debe, entre otros factores, al deterioro ambiental del país, al desorden de algunas actividades en los territorios, como la deforestación, e invitó a las comunidades a participar en la estructuración de mapas de riesgo para prevenir calamidades.

“Debemos avanzar en el trabajo social y de coordinación en las regiones, con las autoridades, para que el país se prepare ante posibles riesgos que se avecinan. Los mapas de riesgo o de amenaza no están siendo suficientes, deben reforzarse. Las comunidades en territorio, en articulación con alcaldes, tienen el potencial de generar procesos de prevención, y el presidente Gustavo Petro ha ordenado que así sea, de ahí que también haya ordenado la instalación de los Puestos de Mando Unificado (PMU). Tenemos que estar preparados, porque estos eventos extremos no serán la excepción, sino que seguirán presentándose por la crisis climática”, explicó Muhamad.

La mayoría de los modelos predicen que las temperaturas de la superficie del mar se mantendrán por debajo de lo normal en el umbral de La Niña, hasta por lo menos diciembre de 2022 y febrero de 2023, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), entidad que integra el Sistema Nacional Ambiental (SINA), encabezado por el Minambiente.

Los modelos internacionales prevén la continuación de La Niña durante septiembre-noviembre de 2022, con una probabilidad del 86 %. La condición ENOS-Neutral se convierte en la categoría más probable para enero-marzo de 2023, lo que significa que no prevalecerían ni El Niño ni La Niña.

Recomendación: seguir monitoreando

“La recomendación es no bajar la guardia en zonas inestables, seguir monitoreando las riberas de los ríos que mantienen niveles altos, y tomar medidas preventivas en los días en que puedan presentarse lluvias extremas. Hacemos un llamado a los sectores para continuar con la ejecución de los planes de prevención y atención”, expresó Yolanda González Hernández, directora del Ideam.

“Tenemos que hacer un esfuerzo”

Por su parte, Javier Pava, director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), lamentó la cifra de 83 personas fallecidas que han dejado diferentes eventos ocasionados por las lluvias. “Estamos empeñados en que esta cifra no siga creciendo”, dijo.

La temporada de más lluvias ha significado afectaciones en 454 municipios. De estos, 131 municipios se han declarado en estado de calamidad pública, en 10 departamentos: Chocó, Bolívar, Córdoba, Cundinamarca, Huila, Meta, Norte de Santander, Risaralda, Valle del Cauca y Antioquia.

Pava afirmó que se coordinan acciones excepcionales como respuesta a familias damnificadas. “La proyección indica que estos 131 municipios que están en calamidad pública podrían triplicarse, si los que se encuentran en alerta roja se convierten en eventos, daños, pérdidas y damnificados. Tenemos que hacer un esfuerzo con el apoyo departamental y el apoyo decidido del Gobierno Nacional, para tomar acciones de prevención con el fin de que no aumente este número”, explicó.

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