De las 22 especies de armadillos que habitan en el planeta, seis están en Colombia. De ahí que las acciones para su conservación incluyen operativos para evitar la comercialización de su carne, monitoreo y educación ambiental.

Hoy, en el Día Internacional del Armadillo, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena) y la Fundación Omacha se unen con el propósito de resaltar la importancia de esta especie.

“Cada especie que habita en nuestro territorio es fundamental y cumple un papel estratégico en el equilibrio de nuestros ecosistemas. De manera articulada, el Sistema Nacional Ambiental (SINA), la Fundación Omacha, el sector privado y las comunidades nos unimos por la conservación de especies como el armadillo, poco conocidas, pero de gran valor para el mantenimiento de nuestra biodiversidad. Hacemos un trabajo integral: buscamos por todos los medios aportar al cumplimiento de nuestras metas, como la de reducir en un 51 % las emisiones de Gases de Efecto Invernadero al 2030 sin descuidar el patrimonio natural que nos caracteriza ante el mundo”, señaló el ministro de Ambiente, Carlos Eduardo Correa.

Parte de su aporte

 Conocidos como los ‘arquitectos de la naturaleza’, los armadillos cavan sus madrigueras con varios túneles y entradas que, en ocasiones, tienen gran acumulación de material vegetal y le permiten al suelo hidratarse, oxigenarse y recuperarse, lo que hace fundamental a esta especie para el mantenimiento de bosques y sabanas.

En este camino hacia su protección, en 2015 se construyó el Plan de Conservación de Armadillos Orientales, que une esfuerzos entre el Minambiente, Cormacarena, la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (Corporinoquia), Omacha y las comunidades locales de Arauca, Casanare, Meta y Vichada. Avanzan en la implementación de acciones junto a la Fundación Segré y a otras Corporaciones Autónomas Regionales (CAR).

Cormacarena, por ejemplo, conserva estas especies con acciones que incluyen educación ambiental, operativos de fauna silvestre y en restaurantes para evitar la comercialización de su carne, lo mismo que monitoreo mediante cámaras trampa.

También adelanta la campaña Hogares Libres de Fauna Silvestre, que sensibiliza y previene la tenencia de ejemplares del bosque en los hogares del Meta y que se complementa con jornadas de entrega voluntaria de especies silvestres.

De otro lado, la Fundación Omacha es, sin duda, un aliado estratégico en la provisión de información relacionada con esta especie. Por ello desarrolló el Programa de Conservación y Manejo de los Armadillos para su preservación.

El director científico de Omacha, Fernando Trujillo, resalta que, a pesar de su importancia en la cultura llanera y en los ecosistemas donde habitan, es muy poco el conocimiento científico que se tiene de estos curiosos mamíferos. Sumado a esto están las amenazas a las que se ven expuestos, entre estas el consumo comercial de su carne, la transformación y destrucción de sus hábitats y las quemas de las sabanas.

Una especie particular

 Los armadillos solo habitan en los ecosistemas de las Américas. En Colombia, en los Llanos Orientales es donde hay la mayor diversidad de especies, pero se encuentran en todo el país y en entornos de hasta casi 3000 metros de altitud.

• En las sabanas de los Llanos Orientales habita un armadillo endémico conocido como sabanerito (dasypus sabanícola), hoy seriamente amenazado. Las otras especies son: armadillo nueve bandas (Dasypus novemcintus), el carrizalero (Dasypus pastasae), el cola de trapo (Cabassous unicinctus), el gigante (Priodontes maximus) y el cola de zorro (Cabassous centralis).

• Pueden pesar hasta 50 kilogramos y medir más de un metro de longitud. Pero hay especies de apenas 100 gramos y 13 centímetros.

• Tienen un excelente sentido del olfato y fuertes garras para excavar y abrir los termiteros y hormigueros.

• Son unos de los mamíferos que menos energía necesitan para vivir. Esto se explica, en parte, por su dieta, que está basada principalmente en insectos.

• Las madrigueras son indispensables para los armadillos. No solo les brindan protección ante potenciales depredadores, sino también les ayudan a mantener su temperatura corporal.

• Entre sus características anatómicas más sobresalientes está su caparazón, una estructura única entre los mamíferos.

• Cuando se asustan, algunos pueden saltar hasta 90 centímetros y dejar de respirar hasta 10 minutos sin afectarles, lo que les salva la vida cuando se derrumba su madriguera o enfrentan otras amenazas.

(Con información del Plan de Acción para la Conservación  de los Armadillo en los Llanos Orientales).

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