Con un diálogo sobre los logros obtenidos durante el One Ocean Summit y las necesidades de concertar compromisos relacionados con el carbono azul en el camino hacia la Conferencia de las Partes COP27, Colombia inició su participación en la Conferencia sobre los Océanos, en Lisboa (Portugal), un evento que fortalecerá la discusión mundial respecto a la conservación y protección de los mares, y establecerá acciones para enfrentar el cambio climático.

Este importante encuentro, que se lleva a cabo bajo el liderazgo de los gobiernos de Kenia y Portugal, permitirá que los Estados Miembros de la Naciones Unidas, organismos internacionales, instituciones financieras y la comunidad científica, establezcan conjuntamente un plan de acción para enfrentar la sobrepesca, la destrucción de hábitats y la contaminación de los océanos, con el fin de conocer y adoptar las estrategias que cada sector viene implementando para fortalecer la biodiversidad, el clima y la sostenibilidad.

La delegación colombiana es liderada por el presidente de la República, Iván Duque Márquez, y el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo Correa, quienes junto a otros representantes del Gobierno expondrán los resultados que han posicionado la agenda ambiental del país como un referente, no solo para las naciones de la región, sino también para el mundo entero.

Lo más importante: las comunidades

En el diálogo de apertura, el ministro Correa habló sobre el compromiso de Colombia  de tomar acciones que sanen el planeta. “Con Conservación Internacional tenemos el primer proyecto de carbono azul certificado por Verra, y es muy emocionante ver a más de 400 familias de la costa Caribe que, después de seis años de trabajo y de creer en el proyecto, están recibiendo dinero por conservar el manglar. Lo más importante de todo el proceso es, sin duda, trabajar de la mano con las comunidades, porque si ellas creen en esto, podremos conservar más y mejor”, explicó.

El carbono azul al que se refiere el ministro es el carbono que se almacena naturalmente en los ecosistemas marinos y costeros. Tres tipos de ecosistemas costeros, manglares, praderas marinas y marismas almacenan la mitad de carbono azul enterrado en el fondo del océano, según Conservación Internacional.

Se conservan 9.128 hectáreas

En la Bahía de Cispatá, entre los departamentos de Córdoba y Sucre, es donde se desarrolla el proyecto Vida Manglar, que, con una inversión en los próximos 10 años de USD 6.964.646, está conservando 9128 hectáreas de bosques de manglar, por lo que ya es considerado un referente mundial, que, además, genera empleo en la zona.

Los ecosistemas con carbono azul juegan un papel importante en la gestión del cambio climático, dado que su conservación permite capturar carbono y mitigar este flagelo global al ofrecer beneficios a las comunidades costeras e insulares para adaptarse y reducir su riesgo al clima.

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