Los pescadores nativos de la isla de San Andrés avanzan en el cultivo de corales en el marco del programa Un Millón de Corales por Colombia, liderado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Los pescadores tienen en este proceso la guía de expertos de Conservación Internacional Colombia, la Corporación para el Manejo Sostenible de los Bosques Masbosques y la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (Coralina).

El viceministro de Políticas y Normalización Ambiental, Francisco Cruz, inspeccionó los avances en la isla de San Andrés, donde se están sembrando y restaurando arrecifes coralinos para tener más barreras protectoras en las costas.

“Tenemos al día de hoy 70.000 fragmentos de coral a lo largo y ancho del país, y aquí en San Andrés estamos viendo los grandes avances para lograr en junio de este año 500.000 corales. Esto hace que nuestros arrecifes de coral se recuperen, que nuestros arrecifes sigan captando CO2, liberando oxígeno, protegiendo el continente de los huracanes, de las olas y consolidando, en el fondo del mar, una estrategia para que exista cada vez más vida, para que los pescadores tengan más alimento, para que tengamos un equilibrio del desarrollo de la pesca con la conservación de la biodiversidad de nuestro país”, expresó el viceministro Cruz.

Destacó que este proceso se hace de la mano de los científicos, académicos, de representantes de ONG nacionales e internacionales y de la comunidad raizal de las islas de San Andrés y Providencia.

“Ellos con el buceo que desarrollan a pulmón están limpiando los corales, sembrándolos todos los días para sembrar vida en el océano, para recuperar los océanos, nuestro gran patrimonio”, agregó el viceministro.

Procesos claves para la restauración de corales

En San Andrés se están desarrollando dos procesos. El primero tiene que ver con la siembra directa de los fragmentos de coral en el fondo del océano, más o menos a unos 10 metros de profundidad, para lo cual se instalan las guarderías de coral donde se adhieren los fragmentos que van creciendo para que después estos se trasladen a los arrecifes de coral.

El segundo proceso es de microfragmentación, en el que con pegamento especial que resiste el agua salada del mar, se ubican los fragmentos de coral en unas plataformas muy pequeñas elaboradas a base de maíz (bioplástico). Tras fijarse, van al fondo del océano y se pegan a los arrecifes que ya están muertos y ahí generan un proceso de crecimiento y de desarrollo de vida.

De acuerdo con la información entregada por la Dirección de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos (Damcra) del Minambiente, a la fecha se han sembrado 60.560 fragmentos de corales en guarderías y se han trasplantado 9444, para un total de 70.004 corales cultivados en el Pacífico y el Caribe.

En la isla de San Andrés se han sembrado 10.135 fragmentos de corales en guarderías y se han trasplantado 4780, para un total de 14.915 cultivados, mientras que en Providencia se han sembrado 9532 fragmentos de corales en guarderías y trasplantado 3725, lo que da 13.257.

Los procesos de restauración de coral tienen un gran impacto ambiental, porque el 70 % del oxígeno que se respira en el planeta proviene del mar y los arrecifes capturan dióxido de carbono y generan oxígeno, son hábitat para otras especies marinas y protegen las costas de oleajes y desastres naturales como huracanes.

Síguenos

PLANETA SOSTENIBLE
Chatea con nosotros

Pin It on Pinterest