En la Sierra Nevada de Santa Marta, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, está llevando a cabo un proyecto con la comunidad indígena arhuaca, a través del cual se sembrarán 700.000 árboles nativos.

El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo Correa, y la directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Inger Andersen, conocieron de primera mano el pasado miércoles los avances que ha tenido esta iniciativa.

Los componentes que lo integran

Se trata del proyecto Müse’si, que nació de un convenio firmado por el Minambiente y Conservación Internacional, y consta de cuatro componentes: conocimiento, desarrollado a través de talleres de socialización y concertación con las comunidades; restauración, con la construcción de 445 viveros familiares y el Vivero Comunitario de Gunmaku; intercambio de capacidades, con la formación a miembros de la comunidad en la construcción y operación de viveros, propagación, siembra y monitoreo del material vegetal, e instrumentos económicos, que se refiere a la cuantificación, el análisis y los resultados de captura de CO2 por medio de las acciones de la iniciativa. Y para garantizar la estabilidad del proceso, la comunidad hará tres mantenimientos a los 700.000 árboles.

Como parte de este proyecto, el ministro Correa y la directora Andersen certificaron el miércoles a 21 viveristas arhuacos, que se formaron en viverismo, estrategias de restauración ecológica, ecología de especies a establecer, monitoreo y reporte de información. En ese mismo sentido, ya se construyó el Vivero Comunitario Gunmaku y más de la mitad de los viveros familiares.

El mayor legado

El ministro destacó el hecho que sea la comunidad la que vaya a sembrar, restaurar y conservar. “Todos los pasos que damos los estamos dando junto a las comunidades, respetando sus tradiciones y cultura. Esto genera un sentido de apropiación del proceso y mejora sus posibilidades de sostenibilidad a largo plazo. Además, así se aporta a la reactivación económica del país, teniendo en cuenta los recursos que llegarán directamente a las comunidades”, explicó el funcionario.

A su turno, la docente arahuaca Lucelis Izquierdo aseguró que desde las instituciones educativas indígenas “estamos fortaleciendo nuestra identidad cultural; para nosotros los árboles son sagrados, allí viven los animales, la naturaleza es la poseedora de los conocimientos y de la vida humana, animal y vegetal. Estoy segura de que trabajando todos en conjunto, los colombianos vamos a respirar mejor y a vivir en paz”.

Al respecto, Inger Andersen, directora del PNUMA, manifestó: “Hemos tenido una increíble visita a la comunidad arahuaca. Ellos nos abrieron sus corazones, sus mentes y su hogar, este hermoso bosque, y nos mostraron lo que están haciendo, su restauración ecológica. Están recuperando la naturaleza no solo porque se los piden, sino porque cuando uno protege la naturaleza, la naturaleza nos protege; no solo la están protegiendo para ellos, para sus fuentes hídricas, sino que lo hacen por todos nosotros. Son una comunidad increíble, con un alma y un espíritu muy profundos”.

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