Los segundos sábados de los meses de mayo y de octubre, todos los años, son especiales para la naturaleza, porque se conmemora el día mundial de las aves migratorias.

Esta celebración parte de una campaña liderada por las Naciones Unidas y la organización sin ánimo de lucro Environment for the Americas (EFTA), con el objetivo de sensibilizar sobre la importancia de conservar las aves migratorias, así como de la cooperación internacional para lograr dicho objetivo.

¡Canta, vuela y elévate como las aves!

Para la versión de 2021, el tema es ‘¡Canta, vuela y elévate como las aves!’, que está centrado en el canto y vuelo de los pájaros como formas de inspirar a todas las personas para celebrar la vida de las aves migratorias y unirse en el esfuerzo común de protegerlas y cuidar los hábitats que necesitan para sobrevivir.

Colombia es uno de los países más biodiversos del mundo, su posición geográfica y variación de topografía lo convierten en un territorio privilegiado. Bogotá no es la excepción, ya que cuenta con ecosistemas como páramos, bosques andinos, sábanas y humedales que hacen que cientos de especies lleguen a la capital.

Bogotá cuenta con cerca de 200 especies de aves que habitan sus diferentes espacios naturales. En época migratoria, la capital puede tener más de 80 especies que llegan a descansar y adornar los cielos y ecosistemas.

Además de embellecer y ambientar con sus sonidos y colores los lugares que visitan, las aves migratorias cumplen roles específicos en los ecosistemas a los que llegan y son indicadores de la buena salud de estos y la diversidad biológica.

Ciudadanos deben ayudar a conservar la biodiversidad

Las aves son un grupo muy diverso y emblemático de la zona andina. La transformación del paisaje ha puesto en riesgo a muchas especies y, por esta razón, es importante el compromiso de todos los ciudadanos para conservar la gran biodiversidad y recuperar un poco lo que se ha perdido para el bien del funcionamiento de los ecosistemas.

Sin embargo, en los largos trayectos migratorios estas aves se ven expuestas a diferentes amenazas como la posibilidad de extraviarse, accidentarse o ser cazadas por personas inescrupulosas que trafican con ejemplares silvestres y ponen en riesgo su existencia.

Entre octubre y abril de cada año, los ecosistemas de Bogotá se convierten en hogares de paso para miles de aves migratorias, especialmente de tinguas azules, que tras sus largos recorridos llegan a buscar refugio y alimento.

Síguenos

PLANETA SOSTENIBLE
Chatea con nosotros

Pin It on Pinterest